Amigo Edu, creo que te puedo llamar así, tú también nos has dejado, esto ya empieza a ser preocupante, cualquier día de estos no podré escribir yo, voy perdiendo muchos amigos, en fin que le vamos a hacer, de siempre nos han dicho que la vida es esto, vida y muerte, pero cuando llega queda un vacio impresionante.
Te conocí en un edificio por llamarle de alguna manera ( terminal de carga Iberia le llamaban) en el aeropuerto halla por los años 1970 y …………. no sabría con precisión saber que año, pero han pasado algunos, tú eras una persona libre, soltero, estabas empezando a vivir la vida, vestías a tu manera, un bohemio eso si un buen amigo y una persona amable, recorriste el mundo, yo un pobre muchacho a punto de casarme, un ingenuo.
Ayer estando de viaje, fui avisado por teléfono, me dijo que era tu hermana, que habías fallecido, no me lo podía creer, sabía que estabas delicado de salud, pero no para llegar a esto.
No he podido asistir a tu sepelio, la verdad es que fríamente no es imprescindible para recordarte toda mi vida, nunca tuvimos una palabra más alta que otra, y si en alguna ocasión la tuvimos yo no me acuerdo, así que al final te recordaré como un buen amigo, ¿cual es el papel que cumplimos cuando vamos al entierro de un amigo? pues no se porque el fallecido no ve quien viene y quien no, lo único eso si es que los familiares pueden saber que tus amigos te echarán en falta.
Amigo Eduardo Agudo Grasa, descansa en paz, nosotros seguiremos recordando como es debido a los que ya no nos acompañan, al menos yo personalmente te echaré mucho en falta a pesar de que no nos veíamos mucho, pero sabía que estabas ahí.